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| Nishkama Karma
Toda acción debe tratar de realizarse en un estado de desapego, consagrando su fruto al Creador. Generalmente al realizar cualquier tipo de acción, como por ejemplo el hacer algo por alguien, deseas ser reconocido, piensas que la gente, de una u otra forma, debe forzosamente estar agradecida contigo y en ocasiones deseas ser alabado e incluso hasta quisieras ser ‘glorificado,' y de no ser así, entonces reaccionas negativamente hacia esa persona, rechazándola, pensando y hablando mal de ella, criticándola negativamente y en ocasiones agrediéndola verbal y hasta físicamente. El desapego significa controlar a tu peor enemigo –el ego- en el complicado y delicado arte de accionar –mental, verbal o físicamente-. La primera regla para el accionar enunciada en el Bhagavad Gita–texto sagrado hinduista de gran relevancia- es llevar a cabo acciones tratando de no pensar en el fruto de éstas; esto es nishkama karma. Por ejemplo, mi prima María se encontraba muy enferma y necesitaba una medicina que era muy cara, sin embargo ella no tenía el dinero suficiente para adquirirla, por lo que le compré dicho medicamento. No debo esperar nada a cambio por esta buena acción, ni siquiera que ella me dé las gracias o me retribuya de una u otra forma en el futuro, pues entonces mi acción guardaría, muy en el fondo, el interés de ser recompensado, por lo que el fin de mi acción estaría matizada de cierto egocentrismo, o una necesidad de ser reconocido, lo que me conduciría a no poder obtener una recompensa óptima a nivel espiritual. Cristo decía que si esperamos algún tipo de retribución como producto de nuestro actuar, entonces no recibiremos recompensa alguna del Creador, pues él aseguraba que acciones de este tipo, fundamentadas en el ego, ya habían sido premiadas por el mismo orgullo humano. En la Biblia cristiana, según el Libro de Mateo, en el capítulo seis, podemos encontrar una descripción detallada sobre la manera correcta de realizar cualquier tipo de acción; esto fue enunciado por Jesús: 1 Cuidado con hacer vuestras buenas obras a la vista de los hombres con el fin de que os vean. De otra manera no recibiréis el premio de vuestro Padre que está en los cielos. 2 Cuando des limosna, no la anuncies con la trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para que los alaben los hombres. Yo os aseguro que ya con eso quedan premiados. 3 Pero cuando tú des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, 4 para que tu limosna se haga en secreto, y tu Padre, quien mira lo secreto, te recompensará. 5 Y cuando hagáis oración, no imitéis a esos hipócritas a quienes gusta hacer oración de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para que los vea la gente. Yo os aseguro que con eso ya reciben su premio. 6 Pero cuando tú vayas a hacer oración, métete en tu cuarto; y luego que hayas cerrado la puerta, haz oración a tu Padre que está allí en lo secreto; y tu Padre, que mira en lo secreto, te lo premiará abiertamente. Cristo expresó que toda acción debe realizarse con humildad, tratando de aniquilar a uno de nuestros más grandes enemigos, sino es que el mayor de todos, el ego. Podemos concluir que todas la sacciones que realicemos exaltando nuestro ego, crearán un obstáculo en nuestra evolución espiritual. Es muy difícil para el ser humano llevar a cabo acciones con un verdadero desapego, pero es precisamente esta actitud la que se requiere para evolucionar a niveles superiores de conciencia. El desapego en el nishkama karma, no significa que seas indiferente con respecto a las acciones que realizas, por el contrario, las acciones debes realizarlas con amor, humildad y desapego, tratando siempre de estar en consonancia con el Yugadharma –ley divina dictada para esta era-, es decir debemos siempre de realizar acciones que no transgredan esta ley. Se dice que el hombre tiene el Dharma –deber de actuar conforme a la ley divina-, pero los resultados de sus acciones están en manos de Dios. Nunca debes atarte a los resultados finales de tus acciones, porque esto podría interferir con tu crecimiento espiritual. Generalmente siempre crees tener la razón en todo y deseas que la gente te escuche, te haga caso, te elogie y siga al pie de la letra tus ideas y creencias. Por ejemplo, Juan profesa y cree firmemente en un sistema espiritual correcto, por lo que invita a otras personas a que sigan esta doctrina; algunos la aceptan con agrado y la siguen, sin embargo otros se encuentran entusiastas pero con el tiempo se desaniman y dejan de practicar esa doctrina. Algunos no la entienden y la rechazan, e inclusive se expresan muy negativamente de esta vía espiritual. El deber de Juan es tratar de propagar un sistema espiritual correcto, sin embargo deberá entender a todas estas personas y aceptarlas tal y como son mostrando amor y comprensión hacia ellos, sean cuales fueren sus ideas, creencias o actitudes, pues no todos tenemos la misma ideología ni tampoco el mismo nivel evolutivo para comprender un verdadero camino espiritual. Juan debe únicamente invitar a otros a ingresar en el camino espiritual con amor, sin embargo el resultado final de su acción, es decir el que la gente siga o no la doctrina que él profesa, esto solamente atañe al Creador. Juan debe cumplir con su deber, no exigiendo o forzando a la gente a que se quede en este sistema. El tampoco debe esperar que la gente le agradezca dicha invitación o lo felicite por la vía espiritual que sigue, ni mucho menos debe externar rechazo hacia los que no aceptan dicha doctrina, aunque lo llegara a sentir. Según los Vedas, literatura sagrada del hinduismo, sólo practicando akarmaka, realizando acciones por el simple hecho de realizarlas, el individuo puede romper el samsara –rueda de reencarnaciones- alcanzando así la liberación de su espíritu. Esto significa que las acciones desprovistas de ego, tienen una mayor pureza espiritual. Debes irradiar amor y estar listo para el thyaga –sacrificio-. Tú, como buscador de la Verdad debes convertirse en un thyagi, persona capaz de sacrificarse por los demás, y es a través del sacrificio y la gracia de Dios, o la gracia de un Guru espiritualmente liberado, que puedes alcanzar la liberación espiritual. En los capítulos 2 y 3 del Bhagavad Gita podemos encontrar una explicación completa sobre el n ishkama karma.
47 Ahora describiré el yoga del nishkama karma, el camino de la acción desinteresada. Tienes derecho a realizar tus deberes naturales prescritos, pero no estás autorizado para cualquier fruto de esa acción. No debes actuar con el deseo de disfrutar los frutos de tu trabajo, ni jamás te apegues al incumplimiento de tus deberes. 48 Oh Dhananjaya, después de dejar el deseo por los frutos de tu acción, sitúate en el camino de la devoción, bhaktiyoga. Igualmente dispuesto al éxito y fracaso, lleva a cabo los deberes prescritos de acuerdo a tu naturaleza. Permanecer en equilibrio en el éxito o en el fracaso del resultado de tu acción, esto es conocido como yoga. 49 Oh Dhananjaya, la acción fructífera es sumamente detestable, comparada con el Buda yoga, o el equilibrio en la acción desinteresada, sin ego. Aquellos que desean gozar del fruto de sus acciones son miserables, ellos se han empobrecido al estar llenos de deseos. Por consiguiente, refúgiate en la comprensión de que la acción sin ego es tu meta y tu objetivo. 50 Una persona que no está motivada por el deseo de disfrutar los frutos de sus acciones, se deshace él mismo de ambos, buenas y malas acciones en su misma vida. Ocúpate, por lo tanto, del camino de la acción sin ego, conforme al Buddhi yoga, o equilibrio en la acción sin ego es ciertamente el arte de la acción. 51 Los hombres sabios de gran inteligencia, se liberan de la esclavitud del ciclo de nacimiento y muerte, renunciando a los frutos nacidos de la acción. Así, ellos entran en ese estado de tranquilidad divina que sólo es alcanzable por los devotos.
9 El llevar a cabo tus deberes, desprovisto de todo ego, como una ofrenda al Señor Supremo es llamado yajna, o sacrificio. Oh Arjuna, toda acción realizada con cualquier otro propósito, es la causa de esclavitud en este mundo de nacimiento y muerte. Por consiguiente, permaneciendo desapegado de los frutos de toda acción, realiza todos tus deberes con un espíritu de sacrificio. Tal acción es el medio para entrar en el camino de la devoción, y con el despertar de una verdadera percepción del Creador, te permitirá llegar a tener una devoción más pura, libre de todo materialismo, lo que se conoce como nirguna bhakti. Existe una energía que tiene la cualidad de transformar al ego; ésta es el amor. Debes siempre estar listo para sacrificar tus intereses por el bienestar de los demás, actuando de una manera desinteresada. Debes tratar de comprender y aceptar a todo ser humano tal como es, con sus defectos y sus virtudes. Esto es mucho más difícil de lograr cuando se trata de un miembro de tu familia; a pesar de ello debes ser muy fuerte mental y espiritualmente, tratando de reforzar tu fuerza de voluntad al máximo para hacer las cosas en una forma correcta. En darshans –visiones espirituales-, he percibido que si no aceptas a las personas tal como son, y si no recibes cada acontecimiento en la vida con fe, humildad, amor, optimismo y positivismo, entonces tu evolución espiritual se verá afectada. Trata de ver a tus semejantes con igual amor y comprensión, ya sean amigos o enemigos, delincuentes o gente virtuosa, gente devota o ateos, o cualquier otra clase de persona, sin importar el sexo, creencia religiosa, casta, estrato social, raza o nacionalidad. Trata de percibir a tus hermanos como un adulto percibe a los niños en una escuela de preescolar. Estos pequeños, quienes todavía se encuentran en una etapa de aprendizaje, no han logrado todavía aprender a desenvolverse correctamente en el mundo; ellos se equivocan, hacen cosas incorrectas, son traviesos, rebeldes, groseros, pues todavía no han logrado comprender las consecuencias de sus acciones. Análogamente una persona mayor que realiza acciones incorrectas, es un ser que, de igual forma, debido a su inmadurez espiritual, no ha llegado a comprender la magnitud de los efectos de sus actos erróneos. Trata pues de ser paciente, humilde y comprensivo con los demás, viendo a tus semejantes como hermanitos menores o pequeñitos que no han llegado a tener la suficiente madurez interna para actuar correctamente, pues recuerda que tú, en esta vida o vidas previas, también fuiste como un pequeñito inconsciente de tu actuar. Un pecador es simplemente alguien quien no ha logrado tener la suficiente madurez en el alma para comprender el sistema espiritual. Mostrémonos pues comprensivos ante nuestros hermanos. En la Biblia cristiana, en el evangelio de Mateo, capítulo quinto, encontramos una narración donde Cristo declara lo siguiente: 43 Bien sabéis que se dijo: ‘Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo.' 44 Pero y o os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persiguen, 45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos: porque él hace que salga el sol sobre los malos y sobre los buenos, y manda la lluvia sobre los justos y también sobre los injustos. 46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué premio merecéis? ¿No hacen eso mismo los publicanos? 47 Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen eso mismo los gentiles? 48 Sed pues perfectos, así como vuestro Padre celestial es perfecto. Cristo trató de darnos a entender que es nuestro Dharma, es decir nuestro deber espiritual, amar a todos por igual, familiares, conocidos, amigos, enemigos y a todas las personas que habitan este mundo, sin hacer distinción alguna entre ellos y sin esperar recibir algo a cambio. Según el budismo, debes siempre realizar acciones desprovistas de ego, abandonando el deseo de obtener fruto alguno derivado de tu acción. La extinción del ego, según esta doctrina, da origen al cese del proceso de reencarnación, alcanzando lo que Buda concibió como el Nirvana –la liberación espiritual-. Felizmente vive aquel que mora en la paz, abandonando la victoria y la derrota, (Dhammapada – texto budista de gran importancia-, V 201). En la página 62 del libro, ‘Cómo conocer a Dios, los Aforismos del Yoga de Patanjali,' Patanjali Maharshi declara, ‘ ¿Cual es la forma más sencilla de lograr el desapego de los deseos, objetos y ambiciones de este mundo? Debemos empezar por cultivar el apego al más alto objetivo que nuestra mente pueda concebir, que es Dios mismo. A través del servicio y el amor, el desapego llega en forma natural. No es que nos volvamos indiferentes hacia otras personas o hacia nuestro propio trabajo y deberes, sino que nuestro amor por otros queda incluido en el amor por nuestro ideal, sin embargo deja de ser exclusivo y posesivo.' Ramakrishna Paramahamsa, gran visionario hindú, dijo: ‘Un hombre es capaz de ver a Dios tan pronto como se libere del ego y de otras limitaciones. El verá a Dios tan pronto como se encuentre libre de tales pensamientos como, ‘soy un graduado de tal cosa,' ‘soy el hijo de tal y cual persona,' ‘soy una persona muy rica,' ‘soy honorable,' ‘desciendo de personas muy inteligentes,' ‘soy un médico muy prestigioso,' ‘soy uno de los mejores abogados del mundo,' etc. Tales posturas o pensamientos obstruyen el proceso evolutivo. Hay una gran variedad de buscadores de la Verdad, el bhakta es una persona que busca la realización espiritual a través de la devoción hacia Dios, practicando la veneración –culto- y la oración al Creador; el jnani es una persona de gran sabiduría que a través de darshans, es decir visiones espirituales o videncia, tiene el poder de percibir la sabiduría universal, así como vislumbrar el pasado, presente y futuro de la humanidad y en ocasiones del universo mismo y el yogui que es aquel que busca la realización espiritual a través de ejercicios físicos, meditación y técnicas de respiración. El alma de todos ellos tiene una naturaleza de tipo satvic, que es aquella con gran tendencia hacia la pureza espiritual y al desapego, pero a pesar de la pureza propia de esta naturaleza, una falta puede presentarse en ellos –satvikahanta-, el orgullo de la pureza de su alma. Inconscientemente pueden sentirse orgullosos de su propia virtud y desapego, sin embargo esto puede ser un gran obstáculo en su evolución espiritual. En cierto modo esto se ha convertido en un fenómeno universal. El ego es el archienemigo de la humanidad en el camino hacia la liberación espiritual, por lo que debes tratar de ser muy cuidadoso al realizar acciones desprovistas de egoísmo, o de lo contrario, estarás dificultando tu proceso evolutivo.
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